
En España se producen, de media, unos 20.000 incendios forestales al año y se quema una superficie de 140.000 hectáreas. Debido a este problema y a su tendencia creciente, Greenpeace ha elaborado un informe que pone de manifiesto que, pese a los avances, quemar los bosques sigue siendo un delito impune.
El estudio de la organización ecologista, que lleva por título "Incendios Forestales, ¿el fin de la impunidad?", indica que sólo uno de cada mil responsables de incendios acaba siendo juzgado. De manera especial, sólo unos pocos de los responsables de los grandes fuegos, aquellos que afectan a más de 500 hectáreas y que suponen el 40% de la superficie quemada en la última década, acaban ante los tribunales.
La ONG reconoce, no obstante, el importante esfuerzo realizado por las Fiscalías de Medio Ambiente para aplicar el Código Penal. "Hay significativos avances en la persecución del delito de incendio forestal que invitan a pensar que estamos ante el comienzo del fin de la impunidad con la que actuaban los incendiarios. Pero pese a estas buenas noticias, la relación entre el número de incendios y condenas es todavía demasiado pequeño", declaró Miguel Ángel Soto, responsable de la Campaña de Bosques de Greenpeace.
257 sentencias
Actualmente se desconoce el número exacto de sentencias dictadas por delito de incendio forestal en España desde la entrada en vigor de la reforma del Código Penal de 1995, en la que se incluyen varios tipos penales referidos a la quema de bosques. Buscando en diversas fuentes como las Audiencias Provinciales, Tribunales Superiores de Justicia, Tribunal Supremo y algunos Juzgados de lo Penal, la organización ha identificado 257 sentencias por este motivo. Galicia, donde se producen más de la mitad de los incendios forestales que tienen lugar en España todos los años, encabeza el número de sentencias por delito de incendio forestal y el mayor número de condenas. Le siguen Castilla y León, Andalucía, Cataluña y la Comunidad Valenciana. Navarra, La Rioja, País Vasco y Madrid son las comunidades con menor número de sentencias por este delito.
Greenpeace añade que sólo el 5,49% de la superficie quemada durante los últimos diez años ha tenido como consecuencia una sentencia condenatoria, por lo que considera que aún queda mucho por hacer en la investigación y persecución del delito de incendio forestal.
"No debemos acostumbrarnos o considerar normal que se desconozca el origen del 40% de los incendios que se producen, o que sólo se juzgue a uno de cada mil incendiarios. En especial, el castigo a los responsables de los grandes incendios forestales debe ser ejemplarizante para evitar que estos se produzcan", apuntó Soto.
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