viernes, 15 de agosto de 2008

Ir contra reloj


El cambio climático representa una de las amenazas más graves y complejas que enfrenta la humanidad en nuestros tiempos, se trata de un asunto ambiental cuyas consecuencias merman en gran medida el desarrollo económico sustentable, un entorno ambiental propicio para el desarrollo de las nuevas generaciones, así como las mejores condiciones y oportunidades de vida para los habitantes del planeta.

El problema es serio, visto desde cualquier ángulo, de no tomar las medidas necesarias para el año 2050, el fenómeno del cambio climático reducirá en 25 por ciento el área cultivable de nuestro país y el 60 por ciento de la producción de maíz de temporal se perderá. La desertificación y las sequías serán tan severas y extensas, que de acuerdo con el Banco Mundial, afectarán al 80 por ciento de la población en rápido crecimiento de México, es decir, la que se concentra en las áreas norte y centro del país y que contribuyen con más del 80 por ciento al PIB nacional, más del 90 por ciento de la irrigación y 75 por ciento de la actividad industrial. En doce años, se espera una disminución generalizada del suministro de agua, sobre todo en las regiones norte y centro del país.

Sin duda, lo anterior nos presenta un futuro obscuro en materia ambiental y económica en México, debido a que las consecuencias implican retrocesos en el combate a la pobreza, así como en la nutrición, la salud y la educación, es decir, se detendrá y revertirá el desarrollo humano, ya que los recursos públicos destinados a estas áreas deberán de redireccionarse para atender problemas de tipo ambiental y económico.

Ahora bien, lo anterior implica no solamente un esfuerzo nacional, sino de índole internacional debido a otros fenómenos se están presentando como consecuencia del cambio climático.

El derretimiento de los glaciares es una realidad y está sucediendo. ¿Qué es lo que está causando su desaparición

La respuesta es sencilla: el calentamiento de la tierra, provocado en gran medida por la actividad humana. Nadie puede negar que el estilo de vida en las sociedades modernas depende, en gran medida, de la quema de combustibles fósiles que son la causa principal de que las emisiones de gases con efecto invernadero, principalmente CO2, se acumulen en la atmósfera y ocasionen el calentamiento de nuestro planeta. Otras actividades negativas para nuestro clima son las alteraciones en el uso de la tierra, la deforestación de bosques, selvas y la agricultura.

El deshielo de los glaciares y el aumento del nivel del mar son solamente dos de las consecuencias del calentamiento de la Tierra que nos ilustran sobre lo que puede sucederle a la especie humana. Existen modelos que muestran que la última vez que la temperatura de la tierra estuvo a 3 grados centígrados, por encima de la que tenemos ahora, el nivel del mar subió hasta 20 metros.

Hablar de cambio climático y calentamiento global siempre conlleva una responsabilidad, la de asumir una posición. Por ello, a principios del mes de julio se llevó a cabo el Primer Encuentro de Cambio Climático y Seguridad Nacional, en el que más de sesenta tomadores de decisiones provenientes de diversos sectores, entre ellos, legisladores de varios partidos; comisiones legislativas; funcionarios públicos del poder ejecutivo federal; gobiernos estatales y presidentes municipales; expertos en la materia; organizaciones de la sociedad civil; empresarios y sindicatos, profundizaron en el conocimiento sobre la mitigación y adaptación al cambio climático, así como su impacto en el proceso de desarrollo y en la seguridad nacional. Se identificaron preocupaciones compartidas y alternativas consensuadas para mejorar el marco legislativo, se manifestó interés en promover e incentivar la aplicación de mejores prácticas para mitigar y adaptarse al cambio climático, así como continuar el proceso de construcción de consensos con varios actores y se inició la conformación de un grupo interesado en impulsar los acuerdos sobre cambio climático. El segundo encuentro se celebrará el próximo 5 de septiembre en la Ciudad de México.

¿Qué hace falta para entender que el calentamiento global no es un problema del futuro sino del presente

Debe quedar claro que es un fenómeno que está sucediendo aceleradamente, sus consecuencias ecológicas, políticas, económicas y sociales representan los grandes desafíos que enfrenta la humanidad en el siglo en curso. Lo que ya no tenemos es tiempo, vamos contra reloj.

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